miércoles, 1 de marzo de 2017

Capturan a mujer en San Miguel Acatán por promover en menores la bebida alcohólica

Marlin Gerónimo Tomás de 26 años de edad fue capturada por agentes de la Policía Nacional (PNC) en el municipio de San Miguel Acatán, Huehuetenango señalada de promover en dos menores de edad de 14 y 17 años la ingesta de bebidas alcohólicas.

La detención se hizo frente a una cantina ubicada en la calle principal de la cabecera municipal, además hacía ofertas de trabajo a las menores, según lo refieren autoridades.

Fuente/El Cuarto Poder

Cruz de ceniza ¿Qué significa?

“Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo y a mi pecador.” Al llegar el Miércoles de Ceniza, se marcará el inicio de la Cuaresma, tiempo litúrgico que para muchos es sinónimo de tristeza o aburrimiento, pero para el cristiano católico es una oportunidad de crecimiento en su fe, época de maduración y fortalecimiento espiritual, tiempo rico en la Iglesia, único y propio para la reflexión, la oración y el ayuno. El Miércoles de Ceniza marca un tiempo de preparación y silencio, en el que el cristiano, con alma gozosa, espera la Pascua del Señor; inicia un tiempo que nos invita a buscar la reconciliación y la verdadera comunión con Dios en el misterio de la cruz, signo de nuestra salvación.

Pero para ti, que eres parte de la Iglesia amada del Señor, ¿qué significado tiene este día? ¿Es un miércoles más en tu vida? El cristiano no es indiferente a la celebración de la fe; presta atención a un precioso detalle de esta fecha litúrgica: Durante la misa, el sacerdote coloca una cruz de ceniza sobre la frente de los fieles, misma que es elaborada con los restos de las palmas utilizadas durante el Domingo de Ramos del año anterior y te dice “Polvo eres y en polvo te convertirás” o podría decirte también “Conviértete y cree en el Evangelio”. Sí, es un detalle simple, pero especial, que por lo común que se ha vuelto esta fecha para muchos cristianos, pasa desapercibido y, sólo a través de los ojos de la fe, se es capaz de observar el verdadero significado de lo que allí vivimos.

En primer lugar, se te marca con una cruz de ceniza para recordarte que todo cristiano, discípulo de Jesucristo, está marcado con el signo de la cruz, de principio a fin, cada día, cada instante, toda su vida… la cruz es una realidad para el creyente, la Evangelización misma está siempre bajo el signo de la cruz. Es algo que no se puede negar, tanto que el misterio de salvación tiene su punto máximo en Jesucristo Crucificado, en Aquel que se entrega con y por amor, dando la vida por nosotros, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. La ceniza representa nuestra humanidad frágil y pasajera, en contraste con la eternidad del signo que dibuja en nuestro rostro, esa cruz bañada con la sangre del Cordero, la que siempre permanecerá firme en tu vida, aunque el mundo que te rodea de tantas vueltas.

Por eso, tampoco debe causar extrañeza que el rito de la ceniza se realice usualmente durante la celebración de la Santa Misa, porque es inseparable su mensaje del misterio de comunión en la Iglesia y memorial de la salvación que nos ha sido dado por el sacrificio pascual de Cristo; inicialmente te encontrarás tentado a pensar que la cruz que se te impone es un mero símbolo, aunque más bien es el signo de lo que tú vales para Dios, porque fuiste comprado a un precio muy alto, tú vida fue pagada con la sangre de Cristo crucificado… Eres propiedad de Cristo, eres esclavo del Señor y elegido por Él para proclamar la Buena Nueva de Salvación a toda creatura, de la cual ya has sido partícipe.

Sí, la Cruz de Ceniza es un hermoso signo que nos recuerda que nuestra naturaleza es finita, pero la cruz de Cristo es eterna, no puede ser borrada, no puede ser negada… puedo renegar de mi fe, pero la cruz permanecerá firme en mi corazón, como sello indeleble con el que fui marcado desde mi bautizo como elegido de Dios (Ap. 7, 3), porque la entrega de Cristo no se puede ocultar, para escándalo de muchos y para gracia de otros, el Crucificado reina, todo ha sido puesto bajo sus pies, somos frutos de su amor.

Por eso, este Miércoles de Ceniza luce con santo orgullo esa cruz de ceniza que el sacerdote imponga en tu frente, hazlo, no tengas miedo, no la borres de tu frente al salir de la puerta de la Iglesia por temor al rechazo o al ataque de aquellos que no creen como tú, enséñales que no te avergüenzas de Cristo ni de su Evangelio, que has sido marcado y sellado con la sangre de Cristo y que en correspondencia a su amor, servirás como su humilde instrumento en la construcción del Reino acá en la tierra. Mira la cruz de Cristo y mira también tu propia cruz y así como Él, entrégate totalmente, con amor, con gozo, no te canses de llevarla; Cristo no se rindió ¿Y tú, te rendirás? No puedes, no debes, si ya elegiste ser cristiano y seguir a Jesús, ¡carga con tu cruz!… La Cruz de Ceniza podrá ser borrada de nuestra frente, pero la Cruz de Cristo permanecerá eternamente en nuestro corazón…

“Gracias Jesús, por tu cruz y tu resurrección me has salvado Señor, soy todo tuyo. Me pongo a tus pies, si en mi corazón aún hay cosas que me atan a este mundo y no me permiten abrazar tu cruz, te las entregó Señor, porque quiero vivir la eternidad contigo, mi corazón te pertenece. Amén.”

Artículo escrito por el colaborador y Católico con Acción Ernesto Martínez

Miércoles de ceniza

Como símbolo se procede a la imposición de ceniza, el cual marca el comienzo de los cuarenta días de penitencia

Se conoce como el Miércoles de Ceniza, el día donde se comienza la Cuaresma para la religión católica.
En la Misa de este día se bendice y se impone la ceniza, hecha de los ramos de olivo o de otros árboles, bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior.
Como símbolo se procede a la imposición de ceniza, el cual marca el comienzo de los cuarenta días de penitencia; el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios.

Después de la misa, el sacerdote bendice las cenizas y las rocía con agua bendita. Luego se impone con una de estas dos fórmulas: “Conviértete y cree en el Evangelio“.  “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás“.
Starmedia / Sincuento.com

Lectura del día | 1 de marzo de 2017


Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Joel 2:12-18
    12 «Mas ahora todavía - oráculo de Yahveh - volved a mí de todo corazón, con ayuno, con llantos, con lamentos.»
    13 Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia.
    14 ¡Quién sabe si volverá y se ablandará, y dejará tras sí una bendición, oblación y libación a Yahveh vuestro Dios!
    15 ¡Tocad el cuerno en Sión, promulgad un ayuno, llamad a concejo,
    16 congregad al pueblo, convocad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el recién casado su alcoba y la recién casada su tálamo.
    17 Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Yahveh, y digan: «¡Perdona, Yahveh, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio a la irrisión de las naciones! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: ¿Dónde está su Dios?»
    18 Y Yahveh se llenó de celo por su tierra, y tuvo piedad de su pueblo.
  • Salmo responsorial

    Salmo 51:3-6, 12-14, 17
    3 Tenme piedad, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito,
    4 lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado purifícame.
    5 Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí;
    6 contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí. Por que aparezca tu justicia cuando hablas y tu victoria cuando juzgas.
    12 Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;
    13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.
    14 Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
    17 abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.
  • Segunda lectura

    II Corintios 5:20--6:2
    20 Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!
    21 A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él.
    1 Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios.
    2 Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación.
  • Evangelio

    Mateo 6:1-6, 16-18
    1 «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.
    2 Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.
    3 Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;
    4 así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
    5 «Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.
    6 Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
    16 «Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga.
    17 Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro,
    18 para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.