En la velada en donde se elige la Rabin Ajaw (hija del rey) celebrada en el INJUV de la ciudad de Cobán, Alta Verapaz, participando en la misma 73 aspirantes al cetro. Durante la velada, que terminó a eso de las 3:30 de la mañana tuvo la presentación de las 73 participantes de igual numero de municipios.
Ana Floricelda Yucuté Cutzan, representante del municipio de Santiago Sacatepéquez, se convirtió en Rabín Ajaw como también la primera del departamento de Sacatepéquez, en los 40 años de historia de este certamen de la belleza indígena gautemalteca. Y como primera finalista quedó la representante de nuestra queridisima Villa de Santa Cruz Barillas (y a quien felicitamos por este gran puesto) Cyntia Analeth Recinos Mateo, y como segunda finalista Heidi Petrona Mucu Chub, de El Estor, Izabal.
En la elección se realizaron dos eliminatorias para escoger primero a 13 y luego a cinco finalistas. A la vez hubueron varias presentaciones artísticas como la música punta que fue presentada por un grupo de garífunas entre otras...
La representante de Barillas después de la actividad compartiendo con su familia. Claro!!! sin perder el sentido del humor
Nuestra Radio, Nuestra Voz, Nuestra Esperanza. Santa Cruz Barillas, Huehuetenango, Guatemala.
lunes, 28 de julio de 2008
viernes, 25 de julio de 2008
sábado, 19 de julio de 2008
domingo, 6 de julio de 2008
Nuestra Princesa Xinabajul
....
El pasado sábado 5 de julio se llevo a cabo la elección de la Princesa Xinabajul en la cabecera departamental de Huehuetenango, en donde Santa Cruz Barillas fué representado por la actual Princesa Maya Q'anjob'al Cyntia Analeth Recinos Mateo, de las señoritas participantes de los 33 municipios de Huehuetenago, coronadose asi como PRINCESA XINABAJUL la representante de nuestra hermosisima Villa de Santa Cruz Barillas CYNTIA ANALETH RECINOS MATEO.
Actividad que fué transmitido por Radio Santa Cruz.
Así de ésta forma la ahora Princesa Xinabajul hizo su arribo a nuestra querida Villa de Barillas éste domingo 6 de julio a eso de las 4:00 pm con la delegación que la acompaño desde Huehuetenago, quienes despues de recorrer las principales calles de Barillas, se le hizo un homenaje de Bienvenida con presencia del Alcalde Municipal y Corporación; juntamente con el pueblo de Barillas en el Salón Vicente Ferrer Reyes.
Acontinuación compartimos con usted parte de ésta actividad.
Entrada de la ahora Princesa Xinabajul en El Teatro Municipal en Huehuetenango para su respectiva presentación.
[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=pZmwV-GO3Kc]
Entrada y presentación en el Salón Municipal de Barillas "Vicente Ferrer Reyes"
[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=GaKrjqgJg24]
[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=Vzf_w9Be-qc]
[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=sqFSBlpWf9Y]
El pasado sábado 5 de julio se llevo a cabo la elección de la Princesa Xinabajul en la cabecera departamental de Huehuetenango, en donde Santa Cruz Barillas fué representado por la actual Princesa Maya Q'anjob'al Cyntia Analeth Recinos Mateo, de las señoritas participantes de los 33 municipios de Huehuetenago, coronadose asi como PRINCESA XINABAJUL la representante de nuestra hermosisima Villa de Santa Cruz Barillas CYNTIA ANALETH RECINOS MATEO.
Actividad que fué transmitido por Radio Santa Cruz.
Así de ésta forma la ahora Princesa Xinabajul hizo su arribo a nuestra querida Villa de Barillas éste domingo 6 de julio a eso de las 4:00 pm con la delegación que la acompaño desde Huehuetenago, quienes despues de recorrer las principales calles de Barillas, se le hizo un homenaje de Bienvenida con presencia del Alcalde Municipal y Corporación; juntamente con el pueblo de Barillas en el Salón Vicente Ferrer Reyes.
Acontinuación compartimos con usted parte de ésta actividad.
Entrada de la ahora Princesa Xinabajul en El Teatro Municipal en Huehuetenango para su respectiva presentación.
[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=pZmwV-GO3Kc]
Entrada y presentación en el Salón Municipal de Barillas "Vicente Ferrer Reyes"
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viernes, 4 de julio de 2008
El abandono empuja a la niñez hacia las pandillas
Por Alba Trejo
Guatemala, Guat., 7 agosto 07 (CIMAC/SEMlac).- Cada día más niñas y niños son integrados en Guatemala a las pandillas juveniles o maras, cuyos líderes reclutan a jovencitos de entre siete y 15 años de edad para utilizarlos en tareas que ellos no pueden hacer (porque tienen conflictos con la ley), como el cobro de dinero por extorsiones y vigilancia de las víctimas.Así se aprovechan de la situación de vulnerabilidad en que se encuentra más de la mitad de los seis millones de niñas, niños y adolescentes que viven en este país centroamericano y los enrolan, bajo el engaño de que allí encontrarán lo que no tienen en su verdadera familia: protección y atención.
Las y los niños que provienen de hogares desintegrados, o de familias donde predomina el abuso sexual y la violencia familiar, empuñan un arma e intentan mostrar que pueden matar para así lograr la aceptación de los líderes "mareros". De ahí que el número de integrantes de las pandillas en Guatemala haya crecido considerablemente en 10 años. Se estima que hay unos 70 mil jóvenes agrupados en 236 maras reconocidas y organizadas, según el informe Política de Desarrollo Social y Población 2006 de la gubernamental Secretaría General de Planificación. A criterio de los defensores de los derechos humanos que mantienen contacto con los pandilleros, la mayoría de esos jóvenes proceden de los 600 cinturones de pobreza que conforman la ciudad y colonias marginales, de hogares desintegrados y violentos, o son hijos de madres solteras. Actualmente, la presencia de las maras ha penetrado hasta las regiones indígenas. Este país cuenta con 22 grupos étnicos y en casi todos hay presencia de las pandillas, pese a que los indígenas se rigen por patrones distintos a los de los habitantes ladinos, tales como la religión y las costumbres familiares de permanecer unidos. Tatuados hasta los ojos, vestidos con ropa floja y cabeza rapada, las y los mareros son considerados un fenómeno que no sólo afecta a Guatemala, pues también lo padecen en grandes dimensiones El Salvador y Honduras, donde se dedican a extorsionar, robar, vender droga o matar. La Policía Nacional Civil (PNC) mantiene un monitoreo del comportamiento de las maras y señala que estos crean sus propios símbolos y graffiti, y sus señales de mano. Su forma de actuar se basa en la violencia, bautizan a sus nuevos miembros con grandes golpizas y las mujeres deben tener relaciones sexuales con la mayoría de los miembros del grupo al que pertenecen. Tanto en Guatemala como en El Salvador y Honduras prevalecen dos grupos de maras, una denominada la MS-13 y la M-18. Ambos grupos tienen un lenguaje gestual a través de las manos, delimitan su territorio y no permiten que un miembro de otra mara ingrese. Quien lo haga es asesinado inmediatamente. El sub director de la PNC, Henry López, apunta que las pandillas han logrado estructurarse de tal forma que, dentro de ellas, existen puestos jerárquicos. Hay tareas para cada uno, a los niños los mandan a cobrar las extorsiones, las mujeres vigilan a las víctimas y a los más antiguos los ponen a asaltar autobuses, negocios o asesinar. Pero, ¿a qué se debe la proliferación de las maras en Guatemala? Una investigación efectuada por el sacerdote católico Juan Merino, para el Foro Ecuménico por la Paz, rompe con el mito de que sus integrantes buscan formar parte de las pandillas por su situación de pobreza. El análisis de Merino, quien sostuvo entrevistas con pandilleros de todo el país, apunta a que los principales factores por los que las y los niños se involucran, es la desintegración familiar, el abandono o descuido de los padres. Además, menciona la falta de principios morales, de afecto, la presencia de abuso sexual y maltrato infantil. En Guatemala, según la Comisión Nacional Contra el Maltrato Infantil, la niñez es víctima en todo. Para muestra, siete de cada 10 pequeños sufren maltrato físico, verbal y abuso sexual, principalmente en sus hogares, sin que las leyes los protejan. A ello se agrega que, por lo menos, medio millón de niñas, niños y jóvenes no estudian porque tienen que trabajar. La Organización Internacional del Trabajo estima que, en este país, hay 937 mil 530 niñas, niños y adolescentes que trabajan en comercio, agricultura y fábricas. El fenómeno de las maras no es algo nuevo en Guatemala. Estas pandillas se iniciaron en 1985, cuando proliferó la deportación de inmigrantes a Centroamérica, tras el endurecimiento de las leyes migratorias en los Estados Unidos. En ese entonces, sólo se dedicaban a robar y consumir droga, y eran jóvenes entre los 19 y 25 años de edad. A partir de 2000, esos delitos cambiaron y pasaron del robo a los asesinatos, las disputas territoriales y violaciones, y las edades de ingreso se redujeron a los siete años de edad. Aunque ha surgido la ayuda hacia estos grupos, no ha tenido el efecto deseado. Tal es el caso de la Asociación para la Prevención del Delito, con siete años de existencia en el país y dirigida por Emilio Goubot, quien tiene experiencia en la reinserción de pandilleros de El Salvador y Guatemala. Esa asociación logra reinsertar a la sociedad un promedio de 95 a 195 pandilleros anualmente, pero algunos de estos regresan a su grupo, al sentirse rechazados, y otros son asesinados porque decidieron desertar, agrega Goubot. Este experto ha trabajado en la reinserción de los mareros desde hace 15 años y coincide con el padre Merino en que la falta de atención familiar y la ausencia total de los padres en los hogares, son factores que los inducen a unirse a las pandillas, porque de otro forma se pensaría que todos los pobres son mareros, puntualiza Goubot. Otro de los esfuerzos hechos para recuperar a los pandilleros es el de la Fundación cristiano evangélica Nicky Cruz, que llegó a Guatemala para establecer su centro de ayuda a los mareros interesados en otra forma de vida. Sin embargo, "no pudieron mucho", según Goubot, por el rechazo que estos grupos despiertan en la sociedad, debido al daño que provocan. 07/AT/GG
Guatemala, Guat., 7 agosto 07 (CIMAC/SEMlac).- Cada día más niñas y niños son integrados en Guatemala a las pandillas juveniles o maras, cuyos líderes reclutan a jovencitos de entre siete y 15 años de edad para utilizarlos en tareas que ellos no pueden hacer (porque tienen conflictos con la ley), como el cobro de dinero por extorsiones y vigilancia de las víctimas.Así se aprovechan de la situación de vulnerabilidad en que se encuentra más de la mitad de los seis millones de niñas, niños y adolescentes que viven en este país centroamericano y los enrolan, bajo el engaño de que allí encontrarán lo que no tienen en su verdadera familia: protección y atención.
Las y los niños que provienen de hogares desintegrados, o de familias donde predomina el abuso sexual y la violencia familiar, empuñan un arma e intentan mostrar que pueden matar para así lograr la aceptación de los líderes "mareros". De ahí que el número de integrantes de las pandillas en Guatemala haya crecido considerablemente en 10 años. Se estima que hay unos 70 mil jóvenes agrupados en 236 maras reconocidas y organizadas, según el informe Política de Desarrollo Social y Población 2006 de la gubernamental Secretaría General de Planificación. A criterio de los defensores de los derechos humanos que mantienen contacto con los pandilleros, la mayoría de esos jóvenes proceden de los 600 cinturones de pobreza que conforman la ciudad y colonias marginales, de hogares desintegrados y violentos, o son hijos de madres solteras. Actualmente, la presencia de las maras ha penetrado hasta las regiones indígenas. Este país cuenta con 22 grupos étnicos y en casi todos hay presencia de las pandillas, pese a que los indígenas se rigen por patrones distintos a los de los habitantes ladinos, tales como la religión y las costumbres familiares de permanecer unidos. Tatuados hasta los ojos, vestidos con ropa floja y cabeza rapada, las y los mareros son considerados un fenómeno que no sólo afecta a Guatemala, pues también lo padecen en grandes dimensiones El Salvador y Honduras, donde se dedican a extorsionar, robar, vender droga o matar. La Policía Nacional Civil (PNC) mantiene un monitoreo del comportamiento de las maras y señala que estos crean sus propios símbolos y graffiti, y sus señales de mano. Su forma de actuar se basa en la violencia, bautizan a sus nuevos miembros con grandes golpizas y las mujeres deben tener relaciones sexuales con la mayoría de los miembros del grupo al que pertenecen. Tanto en Guatemala como en El Salvador y Honduras prevalecen dos grupos de maras, una denominada la MS-13 y la M-18. Ambos grupos tienen un lenguaje gestual a través de las manos, delimitan su territorio y no permiten que un miembro de otra mara ingrese. Quien lo haga es asesinado inmediatamente. El sub director de la PNC, Henry López, apunta que las pandillas han logrado estructurarse de tal forma que, dentro de ellas, existen puestos jerárquicos. Hay tareas para cada uno, a los niños los mandan a cobrar las extorsiones, las mujeres vigilan a las víctimas y a los más antiguos los ponen a asaltar autobuses, negocios o asesinar. Pero, ¿a qué se debe la proliferación de las maras en Guatemala? Una investigación efectuada por el sacerdote católico Juan Merino, para el Foro Ecuménico por la Paz, rompe con el mito de que sus integrantes buscan formar parte de las pandillas por su situación de pobreza. El análisis de Merino, quien sostuvo entrevistas con pandilleros de todo el país, apunta a que los principales factores por los que las y los niños se involucran, es la desintegración familiar, el abandono o descuido de los padres. Además, menciona la falta de principios morales, de afecto, la presencia de abuso sexual y maltrato infantil. En Guatemala, según la Comisión Nacional Contra el Maltrato Infantil, la niñez es víctima en todo. Para muestra, siete de cada 10 pequeños sufren maltrato físico, verbal y abuso sexual, principalmente en sus hogares, sin que las leyes los protejan. A ello se agrega que, por lo menos, medio millón de niñas, niños y jóvenes no estudian porque tienen que trabajar. La Organización Internacional del Trabajo estima que, en este país, hay 937 mil 530 niñas, niños y adolescentes que trabajan en comercio, agricultura y fábricas. El fenómeno de las maras no es algo nuevo en Guatemala. Estas pandillas se iniciaron en 1985, cuando proliferó la deportación de inmigrantes a Centroamérica, tras el endurecimiento de las leyes migratorias en los Estados Unidos. En ese entonces, sólo se dedicaban a robar y consumir droga, y eran jóvenes entre los 19 y 25 años de edad. A partir de 2000, esos delitos cambiaron y pasaron del robo a los asesinatos, las disputas territoriales y violaciones, y las edades de ingreso se redujeron a los siete años de edad. Aunque ha surgido la ayuda hacia estos grupos, no ha tenido el efecto deseado. Tal es el caso de la Asociación para la Prevención del Delito, con siete años de existencia en el país y dirigida por Emilio Goubot, quien tiene experiencia en la reinserción de pandilleros de El Salvador y Guatemala. Esa asociación logra reinsertar a la sociedad un promedio de 95 a 195 pandilleros anualmente, pero algunos de estos regresan a su grupo, al sentirse rechazados, y otros son asesinados porque decidieron desertar, agrega Goubot. Este experto ha trabajado en la reinserción de los mareros desde hace 15 años y coincide con el padre Merino en que la falta de atención familiar y la ausencia total de los padres en los hogares, son factores que los inducen a unirse a las pandillas, porque de otro forma se pensaría que todos los pobres son mareros, puntualiza Goubot. Otro de los esfuerzos hechos para recuperar a los pandilleros es el de la Fundación cristiano evangélica Nicky Cruz, que llegó a Guatemala para establecer su centro de ayuda a los mareros interesados en otra forma de vida. Sin embargo, "no pudieron mucho", según Goubot, por el rechazo que estos grupos despiertan en la sociedad, debido al daño que provocan. 07/AT/GG
SITUACIÓN DE LA MUJER GUATEMALTECA
Las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, representanpara las mujeres guatemaltecas muchas limitaciones a su desarrollo integral comohumanas. Estas relaciones son históricas y se dan a partir de la división sexual deltrabajo, donde se prepara y educa, desde la casa y se refuerza en la sociedad, quelas mujeres pertenecen al mundo privado (casa) y los hombres al mundo público(fuera de casa).Es importante resaltar que en los últimos años, a raíz de la Firma de la Paz,se abren espacios de participación de las mujeres, estos espacios han tenido sucosto y han sido peleados y exigidos por las mismas mujeres. La experiencia masrelevante es la del Foro Nacional de la Mujer, que nace como un espacio amplio,plural y representativo, de consulta y diálogo permanente, con carácter propositivo yde interlocución ante el Estado con relación a las políticas públicas a favor de lasmujeres. Por primera vez en la historia las mujeres Mayas, Xincas y Garífunas(grupos excluidos) han tenido la oportunidad y capacidad de elaborar propuestas delos cuatro grandes ejes de trabajo; Desarrollo Social, Económico, Cívico Político yJurídico, desde su visión, experiencias y necesidades.Al igual que el FORO existen otras experiencias positivas, pero hasta elmomento las demandas, solo han quedado en teoría. La situación real es reflejadaen lo siguiente: En la Educación: En la mujer se concentran los mayores niveles deanalfabetismo en el Área Rural en un 56%; de ocho niñas mayas que ingresan a laescuela solo UNA termina su primaria; los libros, materiales educativos y las clasesestán influenciados por los estereotipos sexistas. La falta de acceso a la educaciónformal coloca a las mujeres en una posición de desventaja e inferioridad.La mujer y la economía: Las mujeres realizan actividades productivas yreproductivas, para la realización de las actividades productivas las mujeres pasanuna serie de dificultades por no ser reconocidas sus capacidades, a las actividadesque se dedican podemos mencionar las agrícolas, artesanales y avícolas, teniendoserias limitaciones en la comercialización. Las actividades reproductivas hansido exclusivas de las mujeres y éste no es reconocido por lo que se les ve comopersonas que no aportan nada a la economía. Un número reducido de mujereslabora en instituciones tanto estatales como privadas en su mayoría en puestosoperativos, este trabajo no la desvincula de sus responsabilidades domésticas.Se recarga a las mujeres con una triple o cuádruple jornada de trabajo, enmenosprecio de su salud.En la parte de la salud, en general el sistema de salud es deficitario orientadoa la curación y no a lo preventivo. Existen comunidades que para llegar al puestode salud más cercano tienen que caminar mínimo cuatro horas. No existe unprograma de salud orientado a la mujer, la atención que reciben las mujeres es casiexclusivamente en su papel reproductor durante el embarazo y parto, aun así latasa de mortalidad materna es alta, agravándose con el problema de hablar elidioma materno y no poder ser entendidas por el personal que labora en dichasinstituciones.La participación de la muje r en lo político social: Las mujeres no tienenpresencia evidente en la esfera pública, la presencia de las mujeres en los partidospolíticos es más para ocupar puestos operativos y en algunos casos las ubican enlas planillas en los últimos puestos y solo para vender la imagen de contar conequidad de género. Actualmente somos más del 50% de la población, y mujeresdesempeñando cargos públicos, de 113 Curules del Congreso de la República 13son ocupados por mujeres, un Ministerio, dos secretarías de la Presidencia, de 331Alcaldías Municipales sólo dos son ocupados por mujeres y siete de 22 cargos deGobernación Departamental.En la parte legislativa: Guatemala ha ratificado Convenios, Convenciones yTratados Internacionales a favor de las mujeres, que han apoyado a la creación deinstrumentos legales nacionales como: La Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicarla Violencia Intra familiar y la Ley de Dignificación y Promoción Integral de la Mujer.A pesar de ello es evidente que las leyes guatemaltecas continúan siendodiscriminatorias hacia la mujer, tomando en cuenta que las leyes no son un fin en simismas, lo que urge es modificar pensamientos, visiones y actitudes.La situación de desventaja de las mujeres es generalizada, pero mucho másacentuada en la mujer indígena, porque sufre una triple discriminación.Como Foro de la Mujer estamos concientes de la realidad de las mujeres, yde la necesidad de continuar el trabajo intencionado, para modificarsubstancialmente esta situación desventajosa y que no nos permite a las mujeres aalcanzar la realización humana..
Situación actual de la educación en Guatemala
EL SISTEMA EDUCATIVO EN GUATEMALA
por Conchi Vera-Valderrama
Guatemala ha tenido históricamente un nivel muy desfavorable en el campo de la educación. El nivel de escolaridad en Guatemala es sumamente bajo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que el promedio es de solo 2.3 años. Incluso menor en los departamentos mayoritariamente indígenas (1.3 años).
Las oportunidades de acceso y permanencia en el sistema educativo no se hayan al alcance de la mayoría de la población guatemalteca. Desigualdades económicas y sociales y otros factores políticos, lingüísticos y geográficos influyen en el acceso de niños a la educación. Esta deficiencia es muy preocupante si se toma en cuenta que la educación no es solo un factor de crecimiento económico, sino también un ingrediente fundamental para el desarrollo social, incluída la formación de buenos ciudadanos.
La población guatemalteca ascendía a 10.8 millones de habitantes en 1996. Como muchos países en vías de desarrollo, la población de Guatemala es una población joven. La población de menos de 14 años asciende al 44.1% del total y los de menos de 25 años representan el 64.7% de la población (INE, 1998). Los niños y jóvenes de hoy pertenecen a una generación de guatemaltecos que han nacido y crecido en momentos de grandes cambios. Esto junto con la presente transición democrática por la que atraviesa el país y su integración en el mercado internacional, hacen de la educación una necesidad básica para el desarrollo y adaptación de los guatemaltecos a esta nueva etapa de desarrollo, democracia y paz.
Los Acuerdos de paz y el Plan Nacional de Desarrollo 1996-2000 plantean la necesidad de reducir el déficit de cobertura, especialmente en los niveles de preprimaria y primaria, con énfasis en el área rural y en la educación de las niñas, así como elevar el nivel de alfabetización y mejorar la calidad educativa. Por otro lado, se requiere un esfuerzo mas amplio de reforma para que la educación responda a la diversidad cultural y lingüística de Guatemala, reconociendo y fortaleciendo la identidad cultural indígena, los valores y sistemas educativos mayas y de los otros pueblos indígenas.
ESTRUCTURA DEL SISTEMA EDUCATIVO GUATEMALTECO
El sistema educativo de Guatemala divide la enseñanza en cuatro niveles:
- Educación Pre-primaria
- Educación primaria
- Educación Media, que a su vez se subdivide en dos ciclos
- Básico
- Diversificado
- Educación superior y universitaria
por Conchi Vera-Valderrama
Guatemala ha tenido históricamente un nivel muy desfavorable en el campo de la educación. El nivel de escolaridad en Guatemala es sumamente bajo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que el promedio es de solo 2.3 años. Incluso menor en los departamentos mayoritariamente indígenas (1.3 años).
Las oportunidades de acceso y permanencia en el sistema educativo no se hayan al alcance de la mayoría de la población guatemalteca. Desigualdades económicas y sociales y otros factores políticos, lingüísticos y geográficos influyen en el acceso de niños a la educación. Esta deficiencia es muy preocupante si se toma en cuenta que la educación no es solo un factor de crecimiento económico, sino también un ingrediente fundamental para el desarrollo social, incluída la formación de buenos ciudadanos.
La población guatemalteca ascendía a 10.8 millones de habitantes en 1996. Como muchos países en vías de desarrollo, la población de Guatemala es una población joven. La población de menos de 14 años asciende al 44.1% del total y los de menos de 25 años representan el 64.7% de la población (INE, 1998). Los niños y jóvenes de hoy pertenecen a una generación de guatemaltecos que han nacido y crecido en momentos de grandes cambios. Esto junto con la presente transición democrática por la que atraviesa el país y su integración en el mercado internacional, hacen de la educación una necesidad básica para el desarrollo y adaptación de los guatemaltecos a esta nueva etapa de desarrollo, democracia y paz.
Los Acuerdos de paz y el Plan Nacional de Desarrollo 1996-2000 plantean la necesidad de reducir el déficit de cobertura, especialmente en los niveles de preprimaria y primaria, con énfasis en el área rural y en la educación de las niñas, así como elevar el nivel de alfabetización y mejorar la calidad educativa. Por otro lado, se requiere un esfuerzo mas amplio de reforma para que la educación responda a la diversidad cultural y lingüística de Guatemala, reconociendo y fortaleciendo la identidad cultural indígena, los valores y sistemas educativos mayas y de los otros pueblos indígenas.
ESTRUCTURA DEL SISTEMA EDUCATIVO GUATEMALTECO
El sistema educativo de Guatemala divide la enseñanza en cuatro niveles:
- Educación Pre-primaria
- Educación primaria
- Educación Media, que a su vez se subdivide en dos ciclos
- Básico
- Diversificado
- Educación superior y universitaria
La emigración
Por Luisa F. Rodríguez La contracción del mercado laboral por la recesión económica en EE. UU., el aumento de las deportaciones, las dificultades para atravesar México y el endurecimiento de la legislación contra los indocumentados son los principales problemas que afrontan los migrantes guatemaltecos.Desde ayer tiene lugar en Guatemala un encuentro parlamentario sobre la situación migratoria en EE. UU., en el cual participan legisladores guatemaltecos y mexicanos, y líderes de migrantes, quienes resaltaron que la coyuntura económica y el endurecimiento de la legislación en ese país han causado que la situación para los indocumentados sea “realmente grave”, por lo que promueven que autoridades emprendan acciones para paliar el problema.El legislador Edmundo Ramírez, miembro de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios de México, denunció la crítica situación de los migrantes en suelo mexicano, a quienes no se le respetan sus derechos, y en EE. UU., donde cada día se incrementa la persecución contra quienes no tienen documentos.“Nuestras comunidades están en riesgo, porque dependen de las remesas”, dijo Ramírez.Los invitados al Encuentro añadieron que en EE. UU. —después del atentado terrorista el 11 de septiembre del 2001—, la legislación contra los indocumentados se ha endurecido; esto ha golpeado su economía, porque las fuentes de trabajo se han reducido y el número de deportados se ha incrementado.Walter Sergei, asistente de gerencia de Banrural, confirmó que esos problemas se ven reflejados en la desaceleración del crecimiento de las remesas, y vaticinó que es sólo el comienzo de la recesión en EE. UU., que las consecuencias que se esperan quizás sean más graves a futuro, si las deportaciones continúan y las plazas de trabajo siguen siendo reducidas.Los dirigentes de migrantes Marlon González, de Florida; Julio Villaseñor, de Los Ángeles; Marcos Fernando Yax y Carlos Gómez, de Chicago; David Quiroa y Juan García, de Rhode Island, pidieron a las autoridades acelerar el trabajo de la Comisión Nacional de Atención al Migrante y tomar acciones en favor de los indocumentados.Comentaron que el año electoral en EE. UU. dificulta que el Congreso y el Senado aprueben alguna reforma migratoria, aunque sí se puede favorecer la discusión del tema.María Eugenia Morales de Sierra, procuradora adjunta, afirmó que las autoridades guatemaltecas en EE. UU. no tienen presupuesto ni personal necesarios para colaborar con los connacionales.Informó que en lo que va del año, sólo en Nueva York se ha recibido información de 50 personas fallecidas en el camino a EE. UU. que no han sido identificadas, por falta de pruebas de ADN.“Los consulados no tienen ni el personal ni los recursos necesarios para atender a una población tan grande que no tiene documentos”, aseguró De Sierra.Lester Reyna, presidente de la Comisión del Migrante del Congreso, destacó que el país no cuenta con política de Estado que garantice la defensa de los migrantes y permita hacerle frente a esos problemas.“Por eso estamos hablando con los diputados mexicanos; es urgente unificar trabajo ante esa coyuntura que golpea a toda la economía nacional, porque los guatemaltecos que viven en EE. UU. enviaron el año pasado US$4 mil millones, y eso es fundamental para nuestra economía”, explicó Reyna.Los compromisos entre las autoridades de ambos países serán dados a conocer hoy en conferencia de prensa, junto a dirigentes de migrantes, quienes serán testigos de honor.